APATÍA

MUJER MIRAMDO POR LA VENTANA

Desde hace un tiempo

los días son iguales.

 

Podrá salir el sol

o la lluvia empaparme.

 

Cantarán las aves en las ramas.

Se alejarán, lo sé,

como todas las mañanas.

 

Mis ojos se brirán

-como todos los días-.

Me abrazará la soledad

y cantará el silencio.

 

Mis párpados pesados

dejarán entrever

algunas lágrimas.

………………….

María del Carmen Rourich de Navoni

05-08-2018

Victoria- Entre Ríos- Argentina

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Muralla

NIDO VACÍO- PARA POEMA MURALLA“Tarde o temprano, los hijos se marchan”. (M.C,R.)

 

Muralla

De dos soledades hicimos una sola

para que duela menos la soledad

cuando estemos a solas.

 

De dos silencios hicimos uno solo

para que el gran silencio de los dos

sea menos denso.

 

De un mar profundo de lágrimas salobres

fluyeron dulces gotas de rocío

para que el llanto solo, en el silencio,

suene bajito con perlado acorde.

 

De cuatro manos hicimos una sola

para que aquiete su vuelo de paloma

nuestro pecho agitado cuando estemos a solas.

 

De cuatro manos, de dos corazones,

de dos silencios y dos soledades:

una sola muralla.

 

Así

          ¡resistiremos tempestades!

……………………………………………………….

María del Carmen Rourich de Navoni

Escrito en el año 2000- D/R

PUBLICADO EN EL LIBRO: “Más gente que escribe”

Agrupación Escritores Victorienses: AVE- 2018-

Victoria- Entre Ríos- Argentina

El TIEMPO…

las-heridas-se-cosen

Mis ojos no lo ven.

Mis manos no lo rozan.

Mis piernas no lo alcanzan.

Mi alma lo reclama.

Mi corazón lo aguarda.

Deambulo por caminos

de soledad, silencios

y de calladas lágrimas.

Tropiezo.

Luego caigo

en pozos muy profundos.

…Y la fe me rescata.

La estrella del camino

-milenaria y sagrada-

le da LUZ a mi vida.

Mientras…espero y pienso.

Mientras…rezo entre sueños.

Sosegado y seguro,

sé que llegará  EL TIEMPO.

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María del Carmen Rourich de Navoni

Publicado en el Diario “La mañana”- Domingo 24-06-2018

Página 14- D/R

IMAGEN: Google.

Sencillamente

AMANECER- POEMA- 

Cada rayo de sol que va naciendo

nos lleva-incierta o ciertamente-

por un camino nuevo y sorprendente

o programado entre sueños y vigilias.

 

Cada cosa que el hombre ha realizado

puede esfumarse en huecas pesadillas,

pero la vida siempre me sorprende

con la simple presencia de las cosas.

 

Con inquietud serena- entre las rosas-

el tiempo llega a mí, naturalmente.

(En el espacio: estrellas y saetas).

 

Todo transcurre así, sencillamente:

la palma de mi mano, siempre abierta;

la fría belleza de una espada;

la queja, al abrirse, de una puerta

y la mirada  puesta en el oriente

 

pues “cada aurora (nos dicen) maquina maravillas”

y “a mí sólo me inquietan las sorpresas sencillas”. (J.L.B.)

……………………………………….

María del Carmen Rourich de Navoni

Victoria- Entre Ríos- Argentina

Intertexto basado en el poema “El ingenuo”, de Jorge Luis Borges. D/R

Escrito (y publicado en páginas culturales) a 106 años de su nacimiento: 24/08/ 1899———-24/08/2005

Nocturnal

ESCALERA Y LUMINOSIDAD- POESÍA-

En esa escalinata de silencios

me envolvieron-sombrías-

las ausencias.

 

La luna fue más blanca

al rondar los balcones.

 

La luna fue más fría

olvidada en el mármol

sin presencias.

…………………………………..

María del Carmen Rourich de Navoni

Del Libro “Territorios azules”- (Pág. 99) D/R

Ediciones Acuarela- 2008

“Las pequeñas grandes cosas…” (M.C.Rourich)

HOGAR- POESÍA-

MOMENTOS

En mi pequeño mundo

hay un pino gigante,

un cielo azul, inmenso,

los trinos de las aves,

pero también silencios.

 

Desde la espesa fronda

asoman los colores

por todos los rincones.

 

En mi pequeño mundo

hay un techo gigante

y paredes muy sólidas.

Espacios bulliciosos,

algunas soledades

y silencios opacos.

 

Una mesa que ríe,

unas sillas vacías,

murmullos que no espero:

inquietudes que llegan.

Unos ojos que lloran

por pasos que se alejan…

 

Sobre mi pecho cruzo

los brazos apretados

y en mi mundo pequeño

doy libertad al ruego:

una breve plegaria

y en mis ojos…el sueño.

…………………………………………

María del Carmen Rourich de Navoni

Escrito en 2017 y publicado el domingo 25 de marzo de 2018

en el Diario “La mañana”, de Victoria (Entre Ríos)- Pág. 14-

D/R

Naturaleza

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¿Qué sería del árbol

sin los nidos?

¿Y, qué, de su silencio

sin los trinos?

 

¿Y de su desnudez

en los inviernos

si no llegara, al fin,

la primavera?

 

¿Qué sería del árbol

ante el viento,

si el follaje no alertara

con lamentos?

 

¿Y de su soledad, entre malezas,

sin la fértil tibieza de la tierra?

 

¿Qué sería del árbol

-en las noches-

si no tuviera lunas,

si no tuviera estrellas?

 

¿Y, qué, del solitario

árbol de la llanura,

si no buscara el hombre

el verdor y su frescura?

 

Si la naturaleza despojara

el bullir de su savia,

perdería

la sensibilidad y la armonía.

……………………………..

María del Carmen Rourich de Navoni- Victoria (Entre Ríos) Argentina-

Publicado en el Diario “La mañana”- Domingo 14-01-2018  (Página14)

En páginas virtuales: “”De libros se trata…”— “Cuentos cortos en viajes largos” y “Mi ciudad, Victoria (Entre Ríos).

Foto: María del Carmen Rourich

Uno de los tantos y añosos árboles de “tipa blanca”: Plazoleta “Gaspar L. Benavento” -Victoria (Entre Ríos)

Habrá una tarde

MUJER DE ESPLADAS POR UN CAMINO

I

Habrá una tarde

en que te busque

y no te encuentre

 

Habrá una tarde

en que te llame

y no contestes.

 

No volverás. Serás mi ausencia.

II

Habrá una tarde

en que requieras

mi presencia.

 

No volveré. Seré tu ausencia.

………………………………..

María del Carmen Rourich de Navoni

Del libro: “Cinco mujeres dicen…” – D/R

(Página 27 )

Editorial Dunken- Bs. As. Argentina- 2006-

 

 

 

Señor…

JESÚS- POESÍA

Te agradezco, Señor, cada mañana

porque recibo tu LUZ -que me acompaña-

y puedo ver el sol en mi ventana.

Porque siento la flor y su perfume.

Porque escucho el canto de las aves

en las ramas lejanas.

Te agradezco, Señor, por esta vida

que me ha sido legada por tu gracia.

Me acompañas, Señor, por las mañanas

y por las tardes, cuando el sol abrasa.

Cuando la lluvia moja los senderos

y llena mis espacios de recuerdos.

Te agradezco, Señor, por el sol tibio

que en el invierno me acaricia el cuerpo;

por la brisa sutil de primavera,

por el rigor del verano-aunque me aqueja-

y por las hojas secas del otoño.

Por la vida en las vidas de mi sangre.

Porque después de la ausencia está el retorno

a la mesa jubilosa del reencuentro

-un domingo a la mañana-

y por hacerme saber que nunca es tarde.

Porque me acompañas si te necesito

y si no te necesito, me acompañas.

Estás siempre, Señor,cuando te llamo:

si TÚ me necesitas, te acompaño.

…………………

María del Carmen Rourich de Navoni

Del libro: Territorios azules- D/R (2008)

Página: 120 

Publicado en la Página de internet: Mi ciudad, Victoria (Entre Ríos) Grupo cerrado

y Diario “La mañana”, de Victoria (E.R)- 2017-

Imagen: página de Google.